-En la escuela nadie me quiere-dijo el hijo-: ni la maestra ni los alumnos. Quieren trasladarme, el chofer del bus me odia. No quisiera ir.
-Debes ir- insistía la madre-. Tienes buena salud y mucho que aprender. También tienes algo que ofrecer a los demás. Eres el dirigente; tienes 49 años y, siendo rector de la escuela , no puedes faltar.
Fuente: Sel.Readers
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