La frase elegir entre sida y cáncer terminal fue expresada recientemente por el premio nobel Mario Vargas Llosa para referirse a dos de los candidatos a la presidencia del Perú. Pienso que fue algo exagerada esta opinión ya que, los que conocemos este tipo de enfermedades, sabemos que tienen una mala impronta. Yo no opinaré de política, que para ello, sobran los interesados y los blogs. Yo me referiré al sida y a las enfermedades tumorales que puede provocar o predisponer a su desarrollo. Porque, estoy seguro que la mayor parte de nuestros compatriotas desconoce las graves implicancias del contagio con el virus HIV y también de otros virus, que pueden adquirirse en en actividades sexuales no protegidas.
El sida es producido por un retrovirus que puede contraerse por medio de relaciones sexuales o por el uso de jeringas contaminadas o transfusiones de sangre (poco frecuente hoy en día por los test que se realizan a los donantes en los bancos de sangre) y que provoca una dramática disminución de los linfocitos TCD4, responsables de la inmunidad celular. Estas son las células encargadas de la inmunidad celular y también humoral, que destruye todo tipo de gérmenes que entran al organismo y también de eliminar cualquier célula tumoral circulante. Desde los tiempos en que en los grandes hospitales era obligatoria la realización de autopsias a todos los fallecidos, independiente de la causa de muerte, se sabe que , muchas personas son portadoras de tumores que están ocultos, que no se han desarrollado y que se mantienen detenidos en su crecimiento por la actividad vigorosa de su sistema inmunológico, que tiene un componente celular ( macrófagos, linfocitos) y otro humoral ( citoquinas, anticuerpos).Hay un trabajo clásico, realizado en autopsias de fallecidos por variadas causas en un hospital norteamericano , que describe toda clase de tumores que estaban en estado vegetativo, por decirlo de alguna manera, inadvertidos, esperando como enemigos al acecho que surgieran las condiciones para su desarrollo y reproducción; esas condiciones son claramente aquellas que deprimen el sistema inmune, como la depresión, los agentes externos ambientales y hoy en día el sida.
El sida es la expresión clínica de un paciente seropositivo, y que puede ser tratado con las modernas terapias triasociadas. El tema que nos preocupa es que, en ellos, la depresión inmunológica secundaria , se asocia directamente a un grupo heterogéneo de tumores. La literatura científica se refiere a ellos extensamente y los clasifica en un primer grupo que incluye a los provocados directamente por el virus HIV, a saber, linfomas no Hodgkin( que es una variedad de cáncer linfático), sarcoma de Kaposi (que es un tipo de cáncer de piel provocado por el virus herpes humano 8) y el cáncer de cuello uterino(virus papiloma) , y otros que se desarrollan en el contexto en que se contraen éstas enfermedades, ambientes de actividad sexual sin protección, tabaquismo, consumo de drogas y alcohol y que incluyen la hepatitis B y C ( causan cirrosis hepática y cáncer de hígado), el virus papiloma ( relacionado con el desarrollo de cáncer de cuello uterino, vagina, ovario, faringe, esófago ) ,cáncer de pulmón y de ano. Ahora bien, el cáncer gástrico, de colon y recto no se relacionan con esta enfermedad.
La lista es bastante dura y obviamente que el desarrollo de un cáncer en un paciente HIV positivo o con sida agrega una gravedad extra al paciente. A veces, la sola respuesta a la terapia triasociada puede hacer desaparecer tumores como el sarcoma de kaposi o el cáncer de ano, pero en los otros tumores debe realizarse la terapia específica para el cáncer en cuestión.
Frente a escenarios tan complejos, es inevitable recalcar que la prevención del contagio es la llave maestra para evitar estos males. Porque, en nuestra sociedad chilena, vemos solo la punta del iceberg y los casos afectan a todos los segmentos de nuestra sociedad. Así es como, recientemente, se han publicado tres artículos científicos relacionados con este tema en la Revista Médica de Chile. Uno de ellos, realizado en un hospital de la V región estudió la incidencia de linfomas no Hodgkin (algunas variedades del virus Epstein Barr pueden provocar algunos subtipos de este tumor) en pacientes infectados por virus HIV y relatan un riesgo 60 a 200 veces mayor de desarrollarla. Otro trabajo publicado en la misma revista el año 2010 señala que en el 99.7% de las pacientes con cáncer de cuello uterino hay infección por el virus papiloma, adquirido por vía sexual. En un tercer trabajo que estudia la hepatitis C ( Rev. Med. Chile 2010:138;1431) se reporta que en un 30% de los pacientes seropositivos para HIV coexiste una infección para virus hepatitis C responsable del desarrollo de cirrosis al hígado y hepatocarcinoma.
A la luz de lo expuesto estimo que Mario Vargas Llosa se equivocó al calificar a los candidatos a la Presidencia de su país. No pueden ser tan malos. Pero lo maravilloso de todo esto es que, estas enfermedades pueden prevenirse tomando las medidas y conductas apropiadas.
Fuente : diario La Tercera
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