martes, 31 de mayo de 2011

Sida y cáncer

La frase elegir entre sida y cáncer terminal fue expresada  recientemente  por el premio nobel  Mario Vargas Llosa para referirse a dos de los candidatos a la presidencia del Perú. Pienso que fue algo exagerada esta opinión  ya que,  los que conocemos este tipo de enfermedades, sabemos que tienen una mala   impronta.  Yo no opinaré de política, que para ello, sobran los interesados y los blogs. Yo me referiré al sida y a las enfermedades tumorales que puede provocar o predisponer a su desarrollo. Porque,  estoy seguro que   la mayor parte de nuestros compatriotas desconoce las  graves implicancias del contagio con el virus HIV y  también de otros  virus, que pueden adquirirse en   en actividades sexuales no protegidas.

El sida es producido por un retrovirus que puede contraerse por medio de relaciones sexuales o por el uso de jeringas contaminadas o transfusiones de sangre (poco  frecuente  hoy en día por los test que se realizan a los donantes en los bancos  de  sangre) y que  provoca una dramática disminución de los linfocitos TCD4, responsables de la inmunidad celular. Estas son las células encargadas de la inmunidad celular y también humoral, que  destruye  todo tipo de gérmenes que entran al organismo y también de eliminar cualquier  célula tumoral circulante. Desde los tiempos en que en los grandes hospitales era obligatoria la realización de autopsias a todos los fallecidos, independiente de la causa de muerte, se sabe que , muchas personas  son portadoras de tumores que están ocultos, que no se han desarrollado y que se mantienen detenidos en su crecimiento por la actividad vigorosa de su sistema inmunológico, que tiene un componente  celular ( macrófagos, linfocitos) y otro humoral ( citoquinas, anticuerpos).Hay un trabajo clásico, realizado en autopsias de fallecidos por variadas causas en un hospital norteamericano , que describe toda clase de tumores que estaban en estado  vegetativo, por decirlo de alguna manera, inadvertidos, esperando  como enemigos al acecho que surgieran las condiciones para su desarrollo y reproducción; esas condiciones son claramente aquellas que deprimen el sistema inmune, como la depresión, los agentes externos ambientales y hoy en día el sida.

El sida es la expresión clínica de un paciente  seropositivo, y que puede ser tratado con las modernas terapias  triasociadas. El tema que nos preocupa es que, en ellos, la depresión inmunológica  secundaria , se asocia  directamente  a un grupo heterogéneo de tumores. La literatura científica  se refiere a ellos   extensamente y los clasifica en un primer grupo  que incluye a los provocados directamente por el   virus HIV, a saber,   linfomas no Hodgkin( que  es una variedad de cáncer linfático),  sarcoma de  Kaposi (que es un tipo de cáncer de piel provocado por el virus herpes humano 8) y el  cáncer de cuello uterino(virus papiloma) , y otros que se desarrollan en el contexto en que se contraen éstas enfermedades, ambientes de  actividad  sexual  sin protección, tabaquismo, consumo de drogas  y alcohol y que incluyen  la hepatitis B y C ( causan cirrosis hepática y cáncer de hígado), el virus papiloma ( relacionado con el desarrollo de cáncer de cuello uterino, vagina, ovario, faringe, esófago ) ,cáncer  de pulmón y  de ano. Ahora bien, el cáncer gástrico, de colon y recto no se relacionan con esta enfermedad.

La lista es bastante dura y obviamente que el desarrollo de un cáncer en un paciente HIV positivo o con sida agrega una gravedad extra al paciente. A veces, la sola respuesta a la terapia triasociada puede hacer desaparecer tumores como el sarcoma de kaposi o el cáncer de ano, pero en los otros tumores debe realizarse la terapia específica  para el cáncer en cuestión.

Frente a escenarios tan complejos, es inevitable recalcar que la prevención del contagio es la llave maestra  para evitar estos males. Porque, en nuestra sociedad chilena, vemos solo la punta del iceberg y los casos afectan a todos los segmentos de nuestra sociedad. Así es como, recientemente, se han publicado  tres artículos científicos relacionados con este tema en la Revista Médica de Chile. Uno de ellos, realizado en un hospital de la V región estudió la incidencia de linfomas no Hodgkin (algunas variedades del virus Epstein Barr pueden provocar algunos subtipos de este tumor) en pacientes  infectados  por virus HIV y relatan un riesgo 60 a 200 veces mayor de desarrollarla. Otro trabajo publicado en la misma revista el año 2010 señala que en el 99.7% de las pacientes con cáncer de cuello uterino hay infección por el virus papiloma, adquirido por vía sexual. En un tercer trabajo que estudia la hepatitis C ( Rev. Med. Chile  2010:138;1431)  se reporta que  en un 30% de los pacientes seropositivos para HIV coexiste una infección para virus hepatitis C  responsable del desarrollo de cirrosis al hígado y hepatocarcinoma.

 A la luz de  lo expuesto estimo que Mario Vargas Llosa se equivocó al calificar a los candidatos a  la Presidencia de su país. No pueden ser tan malos. Pero lo maravilloso de todo esto es que, estas enfermedades  pueden prevenirse tomando las medidas y conductas apropiadas.

Fuente : diario La Tercera

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